Los ácaros del polvo son organismos diminutos e imperceptibles; por esta razón es difícil darse cuenta que viven en tu casa a pesar de tener una total higiene, y que rondan sobretodo, las áreas donde duermen tú y tu familia (colchones, almohadas, cojines, animales de peluche, etc.).
Los productos de desecho (heces) de estos pequeños bichitos, aparentemente indefensos, son los fuertes detonadores de reacciones alérgicas (garganta irritada, nariz congestionada, irritación de ojos o tos) también en casos severos, de rinitis, dermatitis atópica y del asma (EN EL CASO DE ASMA ES DETONANTE SOBRETODO EN BEBÉS Y NIÑOS PEQUEÑOS).
El moho (hongos microscópicos) se forma gracias a la concentración de humedad que no puede escapar a la atmósfera; y los colchones y almohadas son lugares que favorecen esa situación.
Como pasamos una tercera parte del día en la cama, es esta una fuente importante de contacto con este tipo de alérgenos, los cuales inhalamos en grandes cantidades.
Los ácaros de polvo se alimentan principalmente, de las escamas de la piel humana, (el ser humano las desprende a diario). El moho se forma dentro de los colchones y almohadas gracias a las secreciones (sudor, saliva, etc.). Y ambos se reproducen tanto como pueden.
"Aunque exterminarlos por completo es tan imposible como verlos a simple vista, no significa que no podamos y debamos evitar estar en contacto con ellos, su propagación y desechos"
Principalmente si ya se está sensibilizado (padeces alguna alergia).
Tampoco hay que vivir con terror a estos organismos.
*(Fte.- Colegio Norteamericano de Alergia, Asma e Inmunología).